REVIEW: The Pepper Pots - "Train To Your Lover"

Haz click para leer la reseña completaTHE PEPPER POTS
Train To Your Lover
Black Pepper Corporation
Por Miguel Caamaño

Valoración: 8/10



Mismos recursos e ingredientes...idéntico resultado. Este cuarto trabajo de los Pepper Pots sigue en la senda del Soul puramente sesentero, muy en la onda del sello Tamla Motown con una fórmula que no por ser manida deja de ser igualmente eficaz. Me niego a emparentarles con la caduca idea del revival que encabezó Amy, dignificó Saadiq y enterró Seal. Los de Girona siguen exportando buen sabor añejo desde su flamante Black Pepper Studio cuidando estilismo, equipos de sonido y unas deliciosas actuaciones que pronto nos deleitarán a lo largo de nuestra geografía.

Con un cambio en la parte vocal de su formación que apenas se aprecia en el resultado, este grupo sigue siendo profeta en su tierra en la medida que pueden, porque tienen que irse allende los mares para cuadrar su cuenta de resultados. Aquí no dejan de pertenecer a esa tribu de nostálgicos que acuden a festivales minoritarios y proclaman orgullosos su militancia entre los seguidores del Northern Soul.

Sorprende en estos diez individuos que se hayan zambullido en el Soul por completo dejando de lado por completo sus primerizas influencias jamaiquinas. No digamos que no haya sido un acierto, pero el rastro de dichas reminiscencias de la isla es igual a cero.

La línea del disco es muy tendente al estilo Supremes de la época con Diana, con unos coros que nos hacen sonreír y las letras no dejan nunca el tema predilecto: el amor. Ello confirma que el mimetismo con los tiempos que intentan emular sea total y absoluto. Lo positivo es que lo hacen de una manera tan exacta y de buen gusto (gran dicción y pronunciación) que se nos olvida al escuchar este Train To Your Lover que estamos en 2011.

Los vientos, las cuerdas (no sólo las vocales) están en su sitio y basta verles en directo para comprobar que se han visto unas cuantas veces los vídeos que circulan por la red de esas inolvidables sesiones de Hittsville. No seremos nosotros quienes miremos su partida de nacimiento porque sería un ejercicio de insana pedantería. Preferimos disfrutar con temas tan apasionantes como "I Need To Hold Your Hand" o "You Are The Best Song".